• Patricia Pérez Fernández

Cómo prepararle para la llegada de un hermanito

¿Cómo afecta la llegada de un nuevo miembro a la familia? ¿Su hermano no afronta positivamente su nuevo papel? ¿Las situaciones que generan los celos son normales? ¿Cómo puedo hacer que se sienta mejor? Estas son algunas de las preguntas que los padres se hacen cuando un nuevo bebé llega a la familia.

Esas dudas que generan tanta preocupación, llevan en ocasiones a afrontar el problema con métodos que no resultan beneficiosos.


El cambio de comportamiento por los celos

Para manejar la nueva situación de una forma eficaz es necesario empezar por comprender que los celos del hermano son completamente normales.

Los mensajes que se trasladan al niño para que afronte la nueva situación con la tranquilidad de que su papel en la familia va a ser igual de importante, no son suficientes. En general, los cambios exigen capacidad de adaptación y comprensión del nuevo escenario, y en muchas ocasiones, los niños no están preparados.

Es fundamental transmitir al niño que el amor por él no va a cambiar porque vaya a tener un hermano, pero eso no garantiza que él no sienta miedo, miedo a lo desconocido y a la posible pérdida de atención y poder.

Ante la llegada de su hermano es normal que el niño atraviese una serie de fases, que no siempre siguen el mismo orden pero sí deberían tener el mismo final, acostumbrarse a la nueva situación familiar.



Entre esas fases podemos distinguir la protesta, una etapa en la que el objetivo principal del niño es reclamar la atención a la que estaba acostumbrado. Aunque se haga un esfuerzo para que él sepa lo importante que es en casa, es inevitable que con la llegada de un bebé la dedicación no sea exclusiva, y él intentará evitarlo con llamadas de atención constantes.

Tras la protesta es común que aparezca la desesperación, no solo tiene que hacer un esfuerzo para reclamar esa atención que antes le llegaba de forma natural, sino que sus intentos por captarla de nuevo, muchas veces no tienen el efecto que él espera.

A lo largo de estas fases es común que aparezcan comportamientos hasta ese momento desconocidos, pero es clave que se tenga presente que el niño terminará acostumbrándose a la nueva situación. Es por eso que la última fase en los celos entre hermanos suele ser la adaptación, el pequeño termina siendo capaz de entender que esa es la nueva situación y que él no puede cambiarla.

Ejemplos de esos comportamientos nuevos en el niño pueden ser formas de regresión como pedir de nuevo el chupete o dejar de controlar esfínteres, cambios en su forma de ser, volviéndose tímidos o desobedientes e incluso alteraciones en la alimentación o en el sueño.

No obstante, es importante tener en cuenta que la reacción de celos ante la llegada de un hermano es lógica y esperable, ya que los niños no tienen la misma capacidad de gestionar las emociones que los adultos. El miedo a dejar de ser importante o a que le sustituyan genera sentimientos a los que no están acostumbrados. Éstos, son sentimientos por los que no hay que preocuparse en exceso, porque ni son graves ni son para siempre.



¿Cómo reducir el efecto de los celos?

El hecho de que los celos sean parte del proceso natural ante la llegada de un hermano no significa que no haya que trabajar la forma de comunicación con él para ayudarle a adaptarse a la nueva situación.

Para conseguir que el niño asuma de forma eficaz sus sentimientos es positivo dedicarle tiempo en exclusiva. Está sufriendo muchos cambios de golpe y necesita saber que sus padres se siguen preocupando por él. En este sentido es clave intentar mantener, en la medida que sea posible, las rutinas anteriores a la llegada de su hermano.

Estos consejos pueden ser de gran ayuda cuando se atraviesa una situación de celos en casa:

  • Hazle partícipe de la llegada de su hermano. Si la edad lo permite, explícale lo que significa tener un hermano y dile cómo se va a llamar. Esto hace que él asuma que se trata de una persona diferente aunque esté en mamá.

  • Explícale lo que ocurre en un embarazo. Hazle sentir importante diciéndole que él ya ha pasado por eso, con palabras adecuadas a su edad.

  • Introduce poco a poco los cambios en casa. Que él vea preparar la habitación para la llegada de su hermano ayuda a que tenga presente que la situación va a ser diferente.

  • Cuando nazca el bebé, es recomendable que él vaya lo antes posible.  Para ver a su hermano, pero sobre todo, para que sienta la tranquilidad de que mamá está bien. Es importante que en ese momento él no se sienta en segundo plano, por tanto se aconseja prestarle la máxima atención cuando esté allí.

  • Presta atención a sus sentimientos. No hay nada más eficaz que ser claro con un niño, pregúntale si está contento con la nueva situación o si le hace feliz su hermanito.

  • Implícale en los cuidados del bebé. Por supuesto, de una forma simbólica. Que el vea que su ayuda es importante le hace sentir mayor y responsable de algo muy importante. Algo tan sencillo como que participe al cambiarle el pañal o ayude en la hora del baño, es un refuerzo importante para él.

  • Cuéntale las cosas buenas de tener un hermano pequeño. Él debe saber que el bebé necesita mucha atención, al igual que la tuvo él cuando nació. Pero sin duda es más práctico contarle todo lo bueno que le va a aportar y no lo que puede que le quite, explícale lo importante que es tener un hermano, lo bien que se lo van a pasar juntos y todo lo que van a poder jugar cuando sea un poco más mayor.

A pesar de que los celos sean normales cuando llega un hermano, en algunas ocasiones, las conductas negativas se alargan y manejarlas puede resultar complicado. Sin duda, en ese momento, la ayuda de un psicólogo experto es fundamental para que la situación mejore. No dudes en ponerte en contacto con nosotros para obtener el asesoramiento que necesitas, en Dondolo Psicología podemos ayudarte.



Patricia Pérez Fernández

Psicóloga Sanitaria Infanto- Juvenil

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